Con la espada en las manos me pondre en pie de guerra,
derribare montañas y caeran fortalezas.
Con la espada en las manos y con Jesús al frente, caerá el
principado y huirán las huestes.
NO IMPORTA CUAL SEA SU RANGO SE TIENE QUE IR,
PORQUE EL DIOS TODO PODEROSO PELEA POR MI.